Los humedales son vitales para la supervivencia humana. Son uno de los entornos más productivos del mundo, cunas de diversidad biológica y fuentes de agua y nutrientes de los que dependen infinidad de animales y plantas. También son barreras contra la erosión y reguladores del clima, por lo que contribuyen a combatir el cambio climático. Sin embargo, también son uno de los ecosistemas más amenazados.
En su definición más amplia, se considera humedales a lagos y ríos, acuíferos subterráneos, pantanos y marismas, pastizales húmedos, turberas, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, manglares y otras zonas costeras, arrecifes coralinos, y también hay humedales artificiales como estanques piscícolas, arrozales, presas, embalses y salinas.
Desde el 2 de febrero de 1971 se llevan a cabo esfuerzos por protegerlos a través un tratado internacional denominado Convención de Ramsar, cuya misión es “la conservación y el uso racional de los humedales, mediante acciones locales, regionales y nacionales, y mediante la cooperación internacional, a fin de contribuir al logro del desarrollo sostenible en todo el mundo”. Este tratado cuenta con el respaldo de 153 países, incluido México, en los cuales se encuentran más de mil 600 humedales que abarcan una superficie de 145 millones de hectáreas.
El Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) estima que unos 5.7 millones de kilómetros cuadrados, que corresponden con el 6% de la superficie de la tierra, son humedales. El dato crítico es que el 90% se han degradado desde 1700, y se están perdiendo tres veces más rápido los humedales que los bosques.
El daño ambiental no sólo repercute entre las especies, cuyo hábitat cada vez está más reducido, fragmentado y deteriorado. También acaba con los servicios ambientales que proporcionan los humedales, valuados en 20 billones de dólares.
México ocupa el cuarto lugar de entre los 125 países y regiones que cuentan con este ecosistema, por debajo de Indonesia, Brasil y Australia, y posee el 20 por ciento del total de humedales a nivel mundial. Conforme al Inventario Nacional de Humedales 2012, México tiene 6 mil 331 complejos de este ecosistema, lo que representa aproximadamente el cinco por ciento del territorio nacional. Campeche es el estado con una mayor superficie; le siguen Tabasco, Chiapas y Veracruz.
No obstante, a pesar de su altísimo valor, estos ecosistemas están amenazados por la extensión de suelos agrícolas y ganaderos, la sobreexplotación, la introducción de especies invasoras, manejo hidráulico del agua en vez de hidrológico, asentamientos irregulares, el desarrollo urbano, portuario y turístico, así como la mala planeación ambiental.

7 beneficios de restaurar los humedales
1. Revitalizar la biodiversidad
El 40 % de las especies del mundo viven o se reproducen en los humedales. La restauración de los humedales fortalece la cadena alimentaria local y atrae la fauna silvestre.
2. Depurar el agua y recargar sus niveles
Los humedales filtran el agua de manera natural, eliminan contaminantes y contribuyen al suministro de agua local.
3. Almacenar carbono
Determinados tipos de humedales, especialmente las turberas, los manglares, las marismas intermareales y los pastos marinos, son sumide- ros de carbono extremada- mente eficaces.
4. Mitigar los efectos de las inundaciones y tormentas
Los humedales restaurados pueden actuar como esponjas frente al exceso de lluvia y las inundaciones, amortiguar las mareas de tempestad costeras y proteger a las comunidades ante los fenómenos meteorológicos extremos.
5. Mejorar los medios de subsistencia
Los humedales pueden crear medios de subsistencia relacionados con la pesca y la acuicultura y también proporcionar bienes, como cañas y pastos. Estas oportunidades suelen beneficiar a las poblaciones indígenas.
6. Impulsar el ecoturismo
Un humedal restaurado puede ser un imán sostenible para visitantes: un atractivo natural para los turistas y una oportunidad para prestar servicios conexos.
7. Mejorar el bienestar
Los humedales revitalizados ofrecen un lugar para relajarse, estar en contacto con la naturaleza y disfrutar del sentimiento de satisfacción por su restablecimiento.
Para seguir conociendo la importancia de este ecosistema, te compartimos una infografía que fue facilitada por la Convención de los Humedales por el Día Mundial de los Humedales:

Referencias
www.pronatura.org.mx
Ramsar, convención sobre los humedales.







