Vicente Ferreyra, Director de Sustentur


Es difícil resistirse a la tentación de hablar del tema de moda: el sargazo. Difícil porque esta en boca de todos y porque cada vez que abrimos las redes sociales, leemos el periódico o escuchamos una entrevista en radio y/o televisión, los datos y las visiones y opiniones de las conclusiones, las causas y los efectos son bien diversas.
Creo que esto se debe un poco a lo complejo de la situación, pero también a una falta de coordinación y de comunicación entre investigadores, empresarios, autoridades, ciudadanía y turistas; y no digo que no haya coordinación puntual entre uno y otro, pero no entre todos los actores.
Podría hablar de muchos temas relacionados con el sargazo: su origen, su composición, sus causas y consecuencias, si es bueno o malo tener contacto directo con él, si está generando impacto económico o no, si hay cancelaciones o no, si vendrá mucho el siguiente año o disminuirá, si el desviarlo es o no adecuado, si la disposición final, entre otros; en fin, es un tema que da para mucho.
Pero me queda claro que es una contingencia (en lo personal no estoy de acuerdo con que se llame desastre – al menos ahora- aunque se hayan sacado recursos del FONDEN para su atención) y hoy, hay que trabajar en remediarla, por las implicaciones que trae. Podemos o no criticar las medidas, pero criticar desde afuera sin estar en la zona, es fácil, lo difícil es enfrentarse en el momento al tema, e intentar resolverlo.
Pero hoy me centraré en un tema que nos preocupa y creemos es muy relevante: el día después.
¿Se acuerdan del proceso de recuperación de playas? Pues pasa más o menos lo mismo: nos ponemos a resolver lo urgente, sin considerar lo importante y el largo plazo. Hacemos acciones individuales, sin considerar una visión regional, y eso NO podemos permitirlo otra vez.
¿Qué pasará en noviembre o diciembre cuando (ojalá) ya no tengamos sargazo? ¿Nos vamos a olvidar del tema como lo hicimos en 2015?
Insisto: hoy debemos trabajar en la contingencia y tratar de disminuir el impacto de la mejor manera, pero pensar también a futuro; una vez que dejemos de estar preocupados por lo urgente necesitamos trabajar en lo importante.
Si bien no hay 100% de certeza, los investigadores dicen que este fenómeno se repetirá año con año, y, por tanto, debemos prepararnos. Si en cada temporada de huracanes se da de alta un Comité, tal vez para sargazo debiéramos pensar en lo mismo; un Comité de Atención que se reuniera para la contingencia durante los meses de arribazón, y siguiera el resto del año impulsando temas de investigación, soluciones, comunicación, etcétera.
Necesitamos trabajar más de la mano, no pasarnos el tiempo echando culpas, ni criticando al de enfrente porque no hace su trabajo; problemas tan complejos como el sargazo, solo se resolverán con una perspectiva interinstitucional, donde todos sumemos; y si aun así, será difícil resolverlo, imagínense si seguimos descoordinados.