Noticias

Emergencia climática y plásticos, temas que impactarán el turismo sustentable en 2025

Turismo sustentable

Acaba el 2024 y como cada año, desde Sustentur nos hemos dado a la tarea de recopilar los temas que desde el sector público, privado y social serán relevantes y necesitamos tomar en cuenta para 2025. Aquí te contamos los detalles.

Aun cuando 2024 fue el año que a nivel global el mundo logró volver a números previos a la pandemia, el próximo año no será un año fácil; las tendencias geopolíticas, en especial el cambio en la presidencia en Estados Unidos genera incertidumbre en el sector de los viajes, aunque la mayoría de las proyecciones son positivas.

Por otro lado, el cambio climático como fenómeno, la pérdida de la biodiversidad y temas como la sobredensificación de destinos, traerán retos de gestión tanto a empresas como a  gobiernos y comunidades.

Y finalmente, los marcos de turismo que integran temas sociales como género, inclusión, accesibilidad, equidad, transparencia, entre otros, serán mucho más visibles durante 2025 y los siguientes años.

Emergencia climática=emergencia para el turismo

En la COP 29 de Cambio Climático celebrada en Azerbaiyán, en noviembre de este 2024, por primera vez en la historia el turismo tuvo un día específico donde se abordaron los grandes retos del sector; además de las 900 organizaciones que han firmado la Declaración de Glasgow para la Acción Climática en Turismo, en este evento 50 naciones se comprometieron a fortalecer la acción climática en turismo.

Con un fuerte compromiso de descarbonizar el turismo para el 2050, pero con empresas y destinos tomando decisiones muy ambiciosas de lograr el Cero Neto mucho antes, la carrera por el liderazgo climático es evidente; quien no implemente acciones para medir y descarbonizar, se quedará atrás.

Por otro lado, los impactos del cambio climático son evidentes en empresas y destinos; el conocimiento de estos cambios futuros, y la capacidad de destinos y empresas para adaptarse es clave para evitar daños por cambios en la temperatura, alteraciones en los patrones de precipitación, sequías y aumento de fenómenos climáticos extremos.

Hay dos temas tendencia que serán importantes en 2025 y a futuro: el primero, la reflexión sobre la diversificación climática, es decir los cambios en las actividades turísticas derivados de los cambios en el clima, como ya vemos en antiguas estaciones de sky que se están reconvirtiendo a productos de alta montaña, dada la ausencia de nieve; y las acciones sobre la justicia climática, considerando que sean más responsables quienes más emiten, pero también que aquellas comunidades que emiten menos pero sufren las consecuencias del cambio climático, sean atendidas a través de proyectos de adaptación financiados por quienes generan más impacto.

Biodiversidad valorada por el turismo

La pérdida de la biodiversidad amenaza seriamente el equilibrio de los ecosistemas, pero también la actividad turística. Ya sea de manera directa (porque el turista realiza actividades de contacto directo con la biodiversidad) o indirecta (a partir de servicios ecosistémicos como la provisión de agua, de aire limpio o protección costera) la biodiversidad está vinculada a turismo.

En la COP 13 de Biodiversidad que se llevó a cabo en Colombia (que por cierto, hay que decir que está haciendo las cosas muy bien en materia de turismo sostenible) se generaron una serie de iniciativas para ver cómo el turismo contribuye a la conservación y restauración de la biodiversidad.

Instituciones como ONU Turismo, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la Organización Internacional de Turismo Social (ISTO), la Sustainable Hospitality Alliance (SHA) y diversas agencias de cooperación y comunidades indígenas, presentaron propuestas para hacer del turismo un motor de conservación de la biodiversidad.

Hay tres herramientas valiosas a destacar: el modelo de Nature Positive en Turismo de la SHA, que invita a las empresas privadas a comprender y medir mejor sus impactos, identificar buenas prácticas e integrar la biodiversidad en el modelo de negocio; el Biodiversity Check Turismo, una metodología desarrollada por la GIZ que permite a las empresas turísticas diagnosticar las acciones que realiza en materia de biodiversidad e identificar mejores prácticas, y los planes y programas de biodiversidad en turismo, que permiten desarrollar nuevos productos, valorar la biodiversidad, establecer acciones de restauración e identificar cómo la biodiversidad está presente no solo en el turismo sino en la gastronomía, las artesanías, y las tradiciones  costumbres locales.

Beneficios para comunidades rurales y en ANP

Es claro que los beneficios del turismo (y sus perjuicios) llegan finalmente a personas que viven en destinos turísticos; salvo en casos muy contados, el turismo siempre se desarrolla en contextos donde viven personas que tienen una expectativa de que el turismo mejore su calidad de vida y les genere beneficios tangibles.

Pero desgraciadamente no siempre funciona de esa manera; con el regreso de las y los turistas después de pandemia, los problemas derivados de su llegada han vuelto a ser noticia, aunque ahora las comunidades están menos dispuestas a sacrificar su calidad de vida por la satisfacción del visitante.

Manifestaciones de ello las podemos encontrar en ciudades grandes como Barcelona, en sitios turísticos como Mallorca, o a nivel local en poblaciones como Tulum que recientemente fue noticia el tema de acceso a las playas.

Por ello, es que se vuelve cada vez más relevante hablar de límites en el turismo. Si bien es un concepto que no es muy popular, sí es extremadamente necesario en contextos donde el turismo puede generar impactos sociales y ambientales significativos.

Metodologías como capacidades de carga o límites de cambio aceptable, así como estrategias de ordenamiento del turismo y manejo de visitantes, además de estrategias de diversificación, son clave para mantener el equilibrio y no traspasar las barreras entre los beneficios esperados del turismo, y el perjuicio que un mal manejo puede traer.

Estos temas son clave en especial en áreas naturales protegidas (tanto federales como estatales y municipales) y en entornos rurales donde generalmente la capacidad de respuesta de autoridades y sector turístico puede ser limitada.

Plásticos en turismo, un tema a resolver

Ocho millones de toneladas de plástico llegan al océano cada año.  El sector turismo es un consumidor importante de recursos, en especial de plásticos, ya que muchos de los insumos del sector contienen este material, que mal gestionado puede terminar en mares, ríos o en otros ecosistemas, ya sea en materiales como botellas o bolsas, o en microplásticos al momento de su descomposición.

Esto ha llevado al sector a responder a través de iniciativas y herramientas como la iniciativa Global de Turismo y Plásticos, un esfuerzo de ONU Turismo, ONU Medio Ambiente y la Fundación Ellen MacArthur en la que se invita al sector a mostrar su liderazgo en la eliminación de plásticos de un solo uso.

En cuanto a herramientas, destaca el desarrollo e implementación de la Guía Menos Plástico, desarrollado en el marco del proyecto Caribe Circular de GIZ, e implementada en los ocho países de la región SICA (Centroamérica y República Dominicana) y en México, con énfasis en Quintana Roo y la Costa de Oaxaca, aunque también se ha replicado en otros destinos del Pacífico.

Beneficios de la implementación de la Guía en empresas del sector hay muchos: desde la disminución en la compra de productos, de generación de residuos y los costos asociados a ello, cumplir con la normatividad ambiental en México y los demás países, el cambio de procesos y de mentalidad de personas colaboradoras y proveedoras, y el incremento en el valor de marca y engagement con clientes de las empresas turísticas.

El marco GESI y su aplicación práctica en turismo

Cuando hablamos de sostenibilidad, encontramos avances significativos en temas ambientales, pero es claro que el aspecto social generalmente queda rezagado; sin embargo, en los últimos años, organizaciones de desarrollo han impulsado un marco de trabajo para fortalecer estos temas, conocido como el marco GESI (Gender, Equity and Social Inclusion, por sus siglas en inglés).

Como sus siglas indican, este marco busca integrar una visión de desarrollo, de negocio y de turismo donde se fortalezca la participación de grupos que generalmente quedan rezagados en el desarrollo económico y social, en el que se promueva la equidad en oportunidades y beneficios a la par de una verdadera inclusión de todas las personas en procesos y proyectos.

El turismo tiene un gran potencial de contribuir a este marco, de manera muy práctica; algunos ejemplos de ello son el fomento de participación de mujeres en equipos directivos de empresas, el generar compras a proveedores locales con énfasis en empresas lideradas por mujeres y juventudes, evitar la discriminación en lo laboral pero también en la atención a las y los turistas, incluir programas de desarrollo en las empresas, acciones de empoderamiento social y estrategias para la prevención de la violencia. Aunque es un tema relativamente nuevo, también son conceptos que hoy están en la agenda pública, privada y social con mucha fuerza, y que en este año y los subsecuentes se fortalecerá y será clave en el turismo.

Imagen de Vicente Ferreyra

Vicente Ferreyra

Vicente es un generador de cambio. Es fundador de Sustentur, empresa social con enfoque a turismo y sustentabilidad y es uno de los especialistas en turismo sustentable más reconocidos en México y Latinoamérica.
Alianza por el Turismo azul

Relacionados

¡Únete a nuestra comunidad!

Recibe noticias y tendencias sobre turismo sostenible.

Como bienvenida, 🎁 obtén 20% de descuento
en tu primer curso de la Sustentur Academy