Su belleza resulta un agasajo para los sentidos, pero es difícil expresar con palabras la magia que envuelve este parque de flores llamado Rhododendronpark, en el noroeste de Alemania.

Haciendo un esfuerzo, bien podría describirlo como el escenario natural de un clásico cuento de hadas de los hermanos Grimm.

El término “Parklandschaft” (paisaje de parques), es lo que describe a la perfección lo que ofrece no solo este atractivo lugar, sino toda esta zona del país.

Sus «muestrarios vivientes» de árboles y plantas se atribuyen a la tradicional vocación de las empresas productoras del ramo, con sus famosas “Baumschulen» o Escuelas de árboles.

De ahí nació la idea del Parque de Los Rododendros de Gristede (propiedad de la compañía Bruns Pflanzen) que es literal un “sueño de flores a la sombra de los árboles».

Bajo la protección de altos pinos se exhiben al aire libre más de mil especies y variedades de rododendros y azaleas en 25 hectáreas de terreno. Foto: Norma Anaya

Este lugar de ensueño es uno de los principales atractivos turísticos y un valioso hábitat para animales nativos. Las ranas, sapos y libélulas encuentran oportunidades de desarrollo sin perturbaciones en los estanques y sus alrededores.

Mi recorrido estuvo acompañado del canto de las aves a cada paso y de las postales de color que el parque ofrece en todas direcciones.

Cuatro generaciones

La tradición de la compañía Bruns Pflanzen desde 1876 se ha mantenido viva por cuatro generaciones y su producción se distribuye en prácticamente toda Europa.

Fue el jardinero Diedrich-Gerhard Bruns (1853-1925) quien fundó un negocio de horticultura en 1876 con sólo 23 años. En el mismo año nace su hijo Johann quien se hace cargo del negocio y expande el vivero para convertirlo en un sitio muy eficiente.

La compañía se mantiene pese a la primera guerra mundial y en 1928, Erich el mayor de los tres hijos de Johann, se une a la compañía. En el mismo año se abre la primera sucursal en Gristede.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los aliados ordenaron que todos los viveros de árboles debían reducirse con el fin de crear espacio para la producción de alimentos.

Johann Bruns plantó algunos de los rododendros en el bosque de Gristede y este fue el comienzo del Parque de los Rododendros.

Una larga tradición

A partir de 1950, los Bruns se dedicaron cada vez más a la cría de rododendros y desarrollaron el Gristeder Neuheiten. En el parque del Rododendro es posible encontrar todas las nuevas razas de la atractiva especie.

Hasta hoy, las nuevas variedades han sido bautizadas por prominentes personalidades y, por tradición desde 1985, los presidentes federales y sus esposas han bautizado con su nombre una novedad de rododendro.

Desde el primer día es un parque gratuito. Foto: Norma Anaya

Cada uno de los rododendros en el parque, así como también la mayoría de los arbustos están marcados con etiquetas con nombres.

Cabe destacar que el colorido parque también sirve como jardín de exhibición para los más de 200 cultivos propios y como un arboreto (que es una plantación de árboles destinada a fines científicos).

Atractivo en todas las estaciones

Son innumerables las razones por las que este sitio de exhibición floral de conservación, investigación y producción se convirtió en una atracción.

Si bien el mayor esplendor del parque -por el período de floración-, se vive desde finales de abril hasta principios de junio, es un sitio que vale la pena visitar y disfrutar en todas las estaciones del año.

También es posible contemplar muchas rarezas botánicas y arbustos solitarios como la secuoya china, el arce japonés, el cornus, el hamamelis y la magnolia.

Incluso, el eje central de la sección del parque recién creada conduce al pabellón del lugar, que se completó en la primavera de 2009. Una exitosa arquitectura de vidrio, que se utiliza para eventos como simposios y conferencias.

La gama de flores con crecimiento exuberante compensó con creces mi esfuerzo al recorrer 17 kilómetros en bicicleta, para conocer no solo el Rhododendronpark sino también el paisaje de parques que lo rodea. Con información de www.bruns.de