El turismo en Las Américas creció 1 % en 2025, con avances destacados en Sudamérica y Centroamérica, en un contexto global de recuperación y creciente necesidad de modelos turísticos más sostenibles y resilientes.
El turismo internacional continuó su proceso de recuperación en 2025, registrando un crecimiento global del 4 % en las llegadas de turistas internacionales, al alcanzar 1,520 millones de viajeros en todo el mundo, de acuerdo con el más reciente Barómetro del Turismo Mundial de ONU Turismo.
Estas cifras confirman la consolidación del sector tras la pandemia y abren una ventana de oportunidad para impulsar un turismo más sustentable y regenerativo.
En el caso de Las Américas, la región recibió 218 millones de turistas internacionales, lo que representó un incremento del 1 % respecto a 2024.
Sin embargo, los resultados fueron desiguales entre subregiones. Sudamérica (+7 %) y Centroamérica (+5 %) lideraron el crecimiento, reflejando una mayor conectividad aérea y una recuperación sostenida de la demanda internacional, mientras que el segundo semestre del año mostró una desaceleración vinculada a un menor dinamismo en Estados Unidos.
El Caribe mantuvo niveles estables hacia el cierre del año, aunque algunos destinos se vieron afectados por fenómenos meteorológicos extremos, como el huracán Melissa, lo que evidenció la vulnerabilidad del turismo ante el cambio climático y la urgencia de fortalecer la resiliencia de los destinos.
A escala global, el desempeño positivo del sector también se reflejó en el gasto turístico.
En 2025, los ingresos por exportaciones de turismo alcanzaron un récord estimado de 2.2 billones de dólares estadounidenses, consolidando al turismo como un motor clave para el desarrollo económico, pero también como un sector que requiere transitar hacia modelos que generen beneficios sociales y ambientales de largo plazo.
De cara a 2026, ONU Turismo prevé un crecimiento adicional de entre 3 % y 4 % en las llegadas internacionales, condicionado por la estabilidad económica global, los riesgos geopolíticos y los impactos climáticos.
En este contexto, grandes eventos internacionales como la Copa Mundial de la FIFA 2026, que tendrá sedes en México, Estados Unidos y Canadá, representan una oportunidad estratégica para que Las Américas impulsen un turismo con enfoque sustentable, regenerativo e inclusivo, que fortalezca a las comunidades locales y proteja los ecosistemas de los destinos.




