Hacer un recuento de un evento en el que se genera tanta información, hay tal cantidad de actividad, se produce un networking natural y se mezcla la política con la técnica, lo privado y lo social y las opiniones a favor y en contra de temas tan simples, pero a la vez tan complejos, es una tarea complicada. Y tratar de relatar lo que sucede en este Summit de manera imparcial, siendo que es un evento propio, en el que muchos ponemos el corazón y el alma, también es un reto.

Y lo haré desde la perspectiva no de organizador, sino de alguien que lleva años en este tema, y para quien el Summit se consolida este año como la plataforma para compartir los temas de interés de turismo sustentable en México.

Priorizar lo mejor y peor del Summit no me corresponde, eso corresponderá a los casi 300 participantes que nos dimos cita hace unos días en el Centro de Convenciones de Cancún; pero sí me gustaría resaltar, porque no había sido en años anteriores, y no recuerdo un evento con esta temática que lo hubiera logrado, la participación de las instituciones públicas encargadas del tema turismo a nivel nacional, estatal y local.

Marisol Vanegas, secretaria de Turismo de Quintana Roo durante la presentación del
Plan Maestro de Turismo Sustentable Quintana Roo 2030

Lo dije en mi intervención, es probablemente el evento en el que mayor cantidad de líderes se han dado cita para hablar del turismo sustentable y eso, hay que celebrarlo. Tener en una misma sala al Secretario de Turismo del país, Lic. Miguel Torruco Marqués, al Gobernador de Quintana Roo, el C.P. Carlos Joaquín González, al Presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados, Dip. Luis Alegre, a la Presidenta Municipal de Benito Juárez, Lic. Mara Lezama, y a más de 10 Secretarios de Turismo de los estados, liderados por el Presidente de ASETUR, Mtro., Jorge Manos Esparragoza, además de empresarios del más alto nivel, representantes de organizaciones de la sociedad civil, investigadores y académicos de primera, y asistentes con una preparación y experiencia en el tema, refleja no un logro del comité organizador, sino una oportunidad de posicionar el tema en la política pública y darle el impulso que por muchos años hemos buscado, y que es hora de lograrlo.

Después de tres días muy intensos de Cumbre, y de otros tres o cuatro de reflexión post Summit, además de lo mencionado anteriormente destacaría seis aspectos que me parecen muy relevantes de lo que se sucedió en el evento:

1. Las autoridades de turismo de los estados están volteando a ver el tema, y eso es muy importante; para quienes nos dedicamos al turismo sustentable, reconocemos que este sector es probablemente uno de los que más se han tardado en demostrar con acciones puntuales su compromiso en lo ambiental y en lo social, y en el Summit, tuvimos la oportunidad de escuchar a cuatro representantes estatales de muy alto nivel (tres de ellos Secretarios) con acciones claras y concretas que se están desarrollando en sus estados.

2. El sector empresarial está cada vez más consciente de que la sustentabilidad es el camino; y he de reconocer que aún no es la tendencia, pero escuchar hablar a aquellos que invierten en turismo del por qué “conviene” desde diferentes perspectivas apostar por ser más responsables en lo económico, lo social y lo ambiental es importante. Podremos tener nuestras posturas al respecto, pero es importante reconocer que se hacen acciones, se documentan y tenemos la posibilidad de compartirlas y debatirlas. También reconocer la entrega de Distintivos “S” a diversas empresas turísticas de Quintana Roo, por la implementación de buenas prácticas en sus operaciones. Y por supuesto, la Expo Turismo Sustentable, un evento que hemos acogido ya como parte del Summit y que complementa de forma muy importante las conferencias con soluciones puntuales.

3. El turismo sustentable es cada vez más importante para organismos internacionales, que están viendo en México la posibilidad de apoyar al sector turístico, y en especial al privado, a migrar de este modelo de alta concentración de turismo y de explotación de los recursos, a modelos diferenciados donde la sustentabilidad y la biodiversidad se integran a los modelos de negocio. Y lo más interesante es que, a pesar de que aparentemente en México hay una crisis de recursos en turismo, desde los proyectos internacionales se invertirán varios millones de pesos en los próximos años con este fin.

4. Y en esta necesidad de tener modelos diferentes y de apostar por el turismo sustentable, el turismo vinculado a la naturaleza y en áreas protegidas toma una fuerza cada vez mayor en México, y en otras regiones como la Isla de Pascua o Costa Rica, es una realidad de la que podemos aprender. Pero también podemos mostrar que en México hacemos esfuerzos modelo, tanto en política pública como la Estrategia de Turismo en ANP o en acciones puntuales, como el modelo de Community Tours Sian Ka’an.

5. Queremos resultados diferentes, y entonces necesitamos hacer las cosas diferentes. Málaga tomo una decisión hace 20 años que hoy tiene frutos, y tal vez es una invitación velada a que Cancún haga un compromiso de reconvertir el destino hacia la sustentabilidad; se puede, y no solo eso, se debe, los turistas, como bien lo mostraron en algunas de las exposiciones, lo están buscando y pidiendo, y la población local y los ecosistemas lo merecen.

6. Siempre habrá temas controvertidos, complicados, que generan opiniones encontradas; escuchar de primera mano del Tren Maya da la posibilidad a los asistentes de formarse un criterio con base a la información disponible, de resolver algunas preguntas y seguramente, hacerse algunas más. Escuchar a los investigadores hablar de la problemática del sargazo y de la necesidad de tomar acciones inmediatas para proteger nuestros arrecifes, debe comprometernos aún más a trabajar en acciones locales y puntuales para enfrentar estos grandes retos.

Se quedan muchos temas por seguir discutiendo, es cierto. Esa es una de nuestras preocupaciones como Comité Organizador, que se nos quedan siempre muchos temas de los cuáles es importante hablar.

Pero también es un aliciente para seguir reuniendo líderes del sector año con año, para hablar de lo que debe ser el turismo, y dar pasos firmes para lograrlo.

No sé ustedes, ya nos comentarán, pero yo me quedo con una gran satisfacción de ver que, a pesar de los retos que tiene el turismo, logramos consolidar una comunidad vibrante, decidida y convencida que, como dice el slogan de este año, hay un “Destino Común: la sustentabilidad”.

Nos vemos en el 2020, porque no tengan duda que “el evento de turismo sustentable más importante de México” seguirá dando de qué hablar.

Hasta entonces.